Agrupación nacionalista de Tacuarembó cuenta con el sublema “Un bagayero, un patriota”

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por Marcelo Márquez. Color electoral. Así se denomina una de las secciones de 2019.com.uy en donde se pretende visualizar lo que le otorga algún condimento a la campaña: una Foto, un gesto, una frase, una acción, un documento llamativo.

En este caso, la novedad proviene de tierras de Tacuarembó, en filas del Partido Nacional, y en particular del sector Todos de Luis Lacalle Pou, y en lo departamental con el diputado Wilson Ezquerra y el intendente Eber Da Rosa, de Mejor País.

Allí, una agrupación departamental denominada “Nuestro Compromiso es con Todos”, promueve la utilización de los sublemas departamentales “Menos Poder al Poder”; “Construyendo con Todos”, y… “Un bagayero, un patriota”.

Con fecha 9 de enero de 2019, la Corte Electoral expresa que con fecha 27 de diciembre resolvió comunicarle que el Directorio del Partido Nacional reconoció a la Agrupación Departamental de Tacuarembó “Nuestro Compromiso es con Todos”, cuyas autoridades son: Presidente, Juan Atilio Amoza; Secretario Agustín Da Cunha; Vocales, Juan Martín Rodríguez Nuñez; Tania Elizabeth Madruga Romero; Maik Esteban Migliarini Pereira; y Andrea Silva.

Firman el comunicado Wilfredo Penco en calidad de Vicepresidente de la Corte Electoral, y Martina Campos, Secretaria Letrada.

“Legalizar el contrabando”

En diálogo con 2019.com.uy Atilio Amoza, el Presidente de la Agrupación, expresó que el nucleamiento surgió hace aproximadamente un año con el edil Juan Manuel Rodríguez.

Sobre el perfil de la campaña, Amoza expresó que “quisimos aprovechar la oportunidad para cambiar un poco el enfoque de lo que hacen muchos políticos en el sentido que las propuestas son: ‘el Estado tiene que hacer esto’; ‘el Estado tiene que hacer lo otro’; y entonces nosotros dijimos que si el Estado tiene que hacer algo eso se traduce en más impuestos”.

Para Amoza, “evidentemente el sector productivo está diciendo ‘che, te parece más impuestos’, digamos que no. Decidimos darle la vuelta y en vez de qué cosas tiene que hacer el Estado, qué cosas no tiene que hacer, que actividades hace que entorpece la producción”.

En ese sentido, planteamos “vamos a debatir un poco lo que es el tema del contrabando, por qué no legalizar el contrabando, porque nosotros vemos que un bagayero tiene el status formal hoy de delincuente. Pero uno va a un supermercado y ve los productos que hay y sin todos argentinos o brasileros. ¿Qué es lo que hace la diferencia que el bagayero esté catalogado de delincuente y el empresario grande tenga el status de empresario. Uno dirá: el pago de impuestos, puede ser”.

No obstante, puntualizó Amoza, “en realidad el bagayero paga impuestos también, pero paga impuestos brasileros, cuando compra la mercadería en Brasil compra con el IVA brasilero”.

A su entender, “el problema está en los trámites de importación que son trámites un poco leoninos para alguien que tenga una actividad empresarial de reducida dimensión. Para importar, hay toda una maraña de trámites, de despachante de aduanas, de certificado de esto y lo otro, que un empresario chico no lo puede enfrentar. Rinde importar si uno trae cuatro o cinco containers, no pasa nada, es un costo mínimo en relación al volumen de mercadería que uno trae. Pero, un bagayero chico que a lo sumo traerá una camioneta, reparte en el día y al otro día va a Rivera y compra de vuelta no tiene el dinero para hacer una importación de vuelta”.

El planteo oficia de disparador de la discusión: “busquemos una instancia para despenalizar esa actividad. El bagayero conceptualmente es un empresario porque el tipo va con su plata a la frontera, la invierte, la traslada y tiene que venderla y tomarse todo el trabajo. Ahí vemos como hay determinadas cosas artificiales que crea el Estado que entorpecen un poco la actividad”.

Respecto al uso del sublema “Un bagayero, un patriota”, Amoza dijo a 2019.com.uy que “dijimos vamos a crear algo novedoso, que cree un poco de polémica y que haga pensar las cosas desde otra perspectiva. Ahí hicimos un abuso de un recurso literario, una licencia poética. Nosotros consideramos que la actividad del bagayero es una actividad legítima que artificialmente queda en la categoría de delincuente”.

“Lo que queremos es que haya un debate de esto y que se piensen los problemas de la sociedad, no tanto en gastar dinero del Estado, sino en no entorpecer la actividad de los particulares”, consideró Amoza.

Fuente Imagen: El Profesional. www.elprofesional.com.uy