Daniel Pérez (Dinae): Modificaciones legislativas para “una promoción real del empleo juvenil”

Daniel Pérez

El director nacional de Empleo (Dinae) del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Daniel Pérez anunció que se está elaborando un proyecto de ley que promoverá cambios que permitan “una promoción real” de fuentes de trabajo a través de la Ley de Empleo Juvenil.

“Venimos trabajando en varios temas, y uno de ellos es trabajar en modificar la Ley de Empleo Juvenil porque es una ley que, si bien, se ha impulsado mucho, no ha dado los resultados que se esperaban. De hecho, si uno mira las tasas de empleo y de desempleo de los jóvenes, en realidad, ha tenido malos resultados, y solo ha acompañado los movimientos que tiene la economía: en los momentos de suba, sube, y en los momentos de baja, baja, pero no hay una incidencia real, y por eso estamos estudiando esa ley con fines de modificarla y que efectivamente tenga efectos sobre el empleo juvenil,” evaluó Pérez.

Agregó que “es un trabajo que estamos empezando ahora con la finalidad que antes de fin de año estar presentando un proyecto de ley, y a su vez, haciendo algunas otras modificaciones, tanto en los Decretos como en Resoluciones administrativas que se habían tomado.”

En referencia a cuáles serían esas variables que permitirían que ese empleo juvenil se concretase en mayor medida, Pérez manifestó que “son varias cosas. Una de ellas tiene que ver con la difusión de la propia ley que en muchos casos no es conocida por la propia empresa, y otra tiene que ver con ajustes respecto a dónde se quiere llegar y, a su vez, qué subsidios existen.”

En ese sentido, “hay que definir cuáles son los sectores que se deberían priorizarse a la hora de facultar el empleo juvenil. En la actualidad, lo que hemos estudiado, la ley es muy general y en realidad abarca a todas las encuestas. Lo que estamos estudiando es si eso no debería cambiar y modificarla hacia favorecer a algunos sectores en particular. Eso es una de las variables que tenemos en cuenta a la hora de definir cuál va a ser la nueva Ley de Empleo Juvenil. No es una cosa que esté resuelta pero es una variable que tenemos ahí a considerar.”

Asimismo, el titular de la Dinae dijo que “otra de las variables es lo que tiene que ver con el tamaño de las empresas, si necesariamente tiene que ser igual para todas las empresas o habría que favorecer más a empresas pequeñas que a las grandes o, por lo menos, con graduación distinta, es decir, permitir cierto porcentaje para empresas más chicas y otros porcentajes para empresas más grandes. Es otro elemento que hay que estudiar.”

Sobre este tópico, Pérez puntualizó que “en parte lo que se ha visto es que muchas veces se ha utilizado más como un subsidio a empresas que como una promoción real del empleo juvenil, por lo cual es uno de los elementos que nos parece importante tener en cuenta a la hora de pensar la nueva Ley de Empleo Juvenil.”

Excepciones

Paralelamente, ordenar su implementación “desde el momento que se han hecho excepciones que no correspondería que se hicieran, demasiado elevadas y con algunas cosas con un criterio excesivamente laxo que no va en función del objetivo que tenía que es el promover el Empleo Juvenil, por lo cual, ahí, claramente ya hemos tomado algunas acciones que no son de tipo legal pero sí de instrumentación de la ley, por lo que, algunas excepciones ya las hemos cortado y estamos evaluando cada caso en concreto para ver en qué caso corresponde dar la excepción y en qué casos no amerita dar las excepciones.”

En ese sentido, Pérez recordó que “hay dos tipos de excepciones: o cuando las personas han despedido personas en los 90 días previos o por excepción de cupos, la ley establece un cupo máximo de 20% del personal en plantilla estable y hay casos de empresas que tienen el 40% del personal bajo el régimen de Empleo Juvenil, y por tanto, subsidiado.”

“Vulnerabilidad”

Pérez indicó que “un tercer elemento tiene que ver también con la aplicación, en donde hay porcentajes distintos y uno de ellos corresponde a que se paga un subsidio más alto, del 60% o el 80% del sueldo, para las personas que se supone que están en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, el criterio que se tomó para definir ese criterio, tiene algunos problemas y estamos trabajando junto con el Banco de Previsión Social (BPS) para poder mejorar eso y que efectivamente cuando se dé un subsidio tan alto sea porque efectivamente las personas que son contratadas estén en situación de vulnerabilidad, cosa que hoy no tenemos de forma certera que sea así.”

Evaluación a empresas

Otro de los objetivos que se persigue con las modificaciones a la Ley de Empleo Juvenil apunta a qué efectivamente este sea un mecanismo que a corto y mediano plazo se concrete en algún nuevo puesto de trabajo por parte de las empresas que lo llevan adelante, y que no solamente se trate de subsidiar empleo.

“El objetivo de la herramienta no es bajarle el costo de las empresas, lo que se trata es realmente de promover el empleo juvenil. Queremos ver cómo se puede instrumentar y medir, que si a una empresa se le hace subsidio por contratar empleo juvenil, al año siguiente, cuando esta empresa quiere seguir contratando, deberían saber cuánto de esos jóvenes subsidiados quedaron en la plantilla de la empresa,” evaluó Daniel Pérez, director de la Dirección Nacional de Empleo (Dinae).

No obstante, Pérez reconoció que “está claro que no todos tienen que quedar porque hay muchas variables a tener en cuenta, como por ejemplo, que el joven haya conseguido un empleo mejor, distinto o en lo que está estudiando, también porque la empresa evaluó la persona no rindió lo que esperaba que rindiera y por esa razón la despidió o decidió no continuar con el contrato pero la idea es que uno pueda mirar, año a año, qué efecto real tiene la Ley de Empleo Juvenil sobre el empleo de los jóvenes, y una cosa que no hay es una medición de impacto. Lo que hemos encontrado en los sondeos que hicimos es que no ha habido un impacto real sobre el empleo de los jóvenes.”