Día Mundial del Agua: Reivindicando a Álvaro Alfonso

Álvaro Alfonso

Por Marcelo Márquez. La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1992 la resolución A/RES/47/193 Documento PDF por la que el 22 de marzo de cada año fue declarado Día Mundial del Agua, a celebrarse a partir de 1993, en conformidad con las recomendaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo contenidas en el Capítulo 18 (Recursos de Agua Dulce) del Programa 21.

Semanas atrás, mi amigo Jorge Zeballos me insistió con leer un artículo de Voces con la firma de Hoenir Sarthou, de quien dijo, que cada día escribe mejor, y yo le contesté que le agradecía pero que no tenía tiempo de leer. Insistió, y por cortesía y respeto acepté el ejemplar, lo introduje en mi portafolio y me lo llevé.

Días atrás me hice el tiempo necesario para leerlo.

Se trata de la edición del 21 de febrero y el artículo se titula: “Comedia absurda, sin renuncias”.

Algunos de los párrafos de la misma:

“El Consejo de Ministros se reunió en Pueblo Centenario en pleno febrero, el mismo verano en que todas las playas del país se vieron invadidas por cianobacterias. El mismo año en que quedó en evidencia que prácticamente toda el agua del país está contaminada y que OSE no puede brindar agua segura para el consumo humano.

“En Pueblo Centenario estuvieron el Presidente y todos los ministros.

¿Alguien oyó de los máximos jerarcas del Estado alguna disculpa por haber permitido la contaminación o por no haber advertido sobre ella? ¿Se planteó algún plan urgente para combatirla?

No, ¿para qué?”

Y más adelante: “En un Consejo de Ministros en serio,  el tema obligado habría sido la contaminación del agua potable y la invasión  de las playas por cianobacterias, dañando a la industria turística y al esparcimiento veraniego más popular de los uruguayos. Pero en Pueblo Centenario no era esa la intención.

En un país en serio, el problema generalizado del agua, ocurrido sin aviso ni previsión, habría acarreado la renuncia –con o sin pedido presidencial-  de los responsables técnicos y de los responsables políticos del área. Pero en el Uruguay no”.

Los conceptos de Sarthou me trajeron a la memoria la lucha desplegada por todos estos años por parte del Alcalde de Aguas Corrientes, el periodista y escritor Álvaro Alfonso. Claro que no ha sido el único ni el primero. A lo largo de la historia siempre han existido luchadores por el vital elemento, algunos luchando en forma aislada, otros en movimientos locales o nacionales. Todos con su impronta, y cómo no recordar a quien fuera obispo de Tacuarembó, el fallecido monseñor Julio Bonino quien expresara que “acá el agua pierde por goleada”, y quien fue una de las principales voces de la Comisión Tacuarembó por la Vida y el Agua, plasmando ese grito de rebeldía: “no se vende, el agua se defiende”.

Lo cierto que Alfonso ha tenido una mirada de este asunto desde un punto de vista privilegiado pero también incómodo o con el compromiso desde posiciones de autoridad, lo que no todos pueden manejar de la misma forma.

Y Alfonso, formalmente, realiza esta defensa del agua desde el mismo día que ingresó como Alcalde de Aguas Corrientes, y a partir de allí, instrumentó múltiples medidas, en algunas siendo escuchado, ingnorado, ninguneado o criticado. En las menos, apoyado.

Él lo relata en primera persona de esta forma:

“Nuestras acciones comenzaron el 13 de julio de 2010, cuando asumimos por primera con la responsabilidad de llevar la bandera del Municipio. Algunas de esas acciones que no fueron denuncias como dicen los “cabezas de madera”, sino advertencias pasaron de la siguiente manera: Solicitud de batimetria de nuestro noble río a la Armada Nacional y al Ministro Fernández Huidobro, un maravilloso trabajo que hicieron integrantes de las Fuerzas Armadas que arrojó el siguiente resultado: No solo la contaminación, sino que no hay agua. Fernández Huidobro la ofreció por todos lados, incluso en el Parlamento, nosotros también. Nadie hizo caso, tal vez preguntan que es una batimetria. Hacia 40 años que no se hacía un relevamiento de estas características.

Junto al Municipio de Santa Lucía fundamos la Red de Municipios de la Cuenca del Río Santa Lucía. La idea nació en el Club 23 de marzo de Santa Lucía, en una conversación con el Alcalde, Raúl Estramil que insistió que no podíamos estar ajenos al tema. Documentos varios, por ejemplo, “como salvar el Santa Lucía”; proyectos varios, de riego con el agua del Canelón Grande y de elaboración de bloques ecológicos. Cuatro presencias en el Parlamento sin que el Poder Legislativo chistara, solo algunos diputados a impulso personal se preocuparon por el tema; presencia masiva en los medios de comunicación que no generó curiosidad en las oficinas estatales responsables de la situación.La máxima: Denuncia ante la Institución Nacional de Derechos Humanos, que emitió un informe lapidario aduciendo que se violan los derechos humanos en Aguas Corrientes y que está en juego la calidad del servicio. Empero, en un hecho insólito, el Uruguay no tiene una fiscalía sobre derechos humanos, sino solo para juzgar militares, esto amparado por legisladores de todos los partidos políticos. Entrega del dictamen al Fiscal de Corte, Doctor Díaz. Les avisamos, que el Estado viola hoy los artículos 24, 25 y 47 de la Constitución de la República, todas las leyes medio ambientales y todo lo que se le ponga enfrente en este crucial tema para el país. Tenemos informes del exterior que están horrorizados de como se maneja el asunto”.

Y ahora, aprovechando la sensibilidad de los precandidatos presidenciales, Alfonso larga un nuevo desafío:

“El Municipio de Aguas Corrientes, en carácter de audiencia pública ha convocado a los aspirantes a la Presidencia de la República para informarle de la situación de la Cuenca del Río Santa Lucía -lo que queda de nuestro noble cauce- la situación del agua y la calidad del servicio.

El evento se cumplirá el próximo jueves 4 de abril en el Salón “Campeones”, instalaciones del Club Atlético Aguas Corrientes, calle Euroro Melo s/n.

Esta previsto iniciar la actividad a la hora 9 con un informe documentado de las acciones del Municipio, y las inacciones de varios organismos del Estado involucrados en el tema. Estamos poniendo en la palestra nuevamente, lo que ha nuestro criterio es el principal asunto que debe resolver el Estado. Sin agua no hay nada, ni educación, ni salud, ni seguridad, nada de nada.

Posteriormente, invitaremos a los aspirantes presidenciales a recorrer el Río en bote, para mostrarles in situ, de que lo que digamos en nuestro informe lo podemos probar en el lugar de los hechos, donde el Uruguay tiene una bomba, haciendo tic tac, ya sin seguro y pronta para explotar”.

Es hora de reconocer a quienes trabajan seriamente el tema, de homenajearlos en vida y reivindicarlos. No hacerlos In Memoriam.

Estamos a tiempo a actuar humildemente, reconociendo al otro, valorando, y estableciendo una política de Estado en este asunto en el cual nos va la vida, y en el cual, como sociedad, por el presente y el futuro, no podemos seguir haciendo agua.