Estudiantes Gutiérrez y Martino sobre la LUC: “El último paso hacia el fin de la coalición multicolor”

Coalición Multicolor

Compartimos el punto de vista de José Manuel Gutiérrez y Tomás Martino, estudiantes de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) de la Universidad de la República en su columna titulada “El último paso hacia el fin de la coalición multicolor.”

“En las últimas elecciones nacionales uruguayas, ante la necesidad de sacar al Frente Amplio partido de gobierno por 15 años, junto al crecimiento de la ola conservadora en la región, la irrupción de las fake news en la arena política y una fuerte polarización política, decantaron en la formación de una débil coalición de gobierno, encargada de llevar adelante las políticas públicas durante los próximos cinco años.

Esta coalición comprende partidos ideológicamente antagónicos e incluso con fuertes disputas internas. El partido del gran artífice de la coalición; Julio María Sanguinetti, fue el primero en tener choques internos. El temor a debilitar aún más al partido, hizo que varios connotados dirigentes del Partido Colorado se abstuvieran de participar en la coalición por temor a debilitar aún más a su partido, y otros, como el caso del edil de Florida Javier Fernández, se autoproclamaron contrarios llegando incluso a apoyar al Frente Amplio. El curul floridense fundamentó su accionar, en una entrevista a TV Florida, como una decisión de principios pero con un enclave, a futuro, electoral: «Ahora están todos abrazados blancos y colorados, que en Florida tienen grandes diferencias, y después de noviembre tenemos que salir a buscar el voto para mayo, y ahí es donde el Partido Nacional ha aprovechado todos estos balotajes, destrozando al Partido Colorado que pasó de tener diez ediles a quedar con dos. Cada balotaje le ha servido al Partido Nacional para llevarse más colorados»¹

Los partidos miembros de la coalición, tienen también, grandes diferencias ideológicas entre sí. El espectro va desde partidos históricos con más de 200 años a partidos recientemente formados, partidos estatistas hasta neoliberales, partidos con sectores antimilitares hasta partidos que funcionan como lobby militar. Con estas características, y según el estudio de Chasquetti (2006), dicha fragmentación ideológica dentro de la coalición multicolor podría llegar a suscitar e influir en posibles conflictos interpartidarios: «Cuando un presidente y su partido muestran preferencias políticas muy distantes de las de los restantes partidos representados en el legislativo, la posibilidad de formación de coaliciones disminuye drásticamente.

El expresidente uruguayo Juan Bordaberry intentó, sin éxito, en 1972, construir una coalición con el principal partido de la oposición. El fracaso estuvo centrado en la distancia ideológica que existía entre el presidente y los principales líderes del Partido Nacional. Situaciones similares ocurrieron en Ecuador, con presidentes minoritarios como León Febres Cordero (1984), Sixto Durán Ballén (1992), o Jamil Mahuad (1998).» ²

Primeras fichas de la coalición

En una estratégica jugada, el entonces aspirante a la presidencia de la República, Luis Lacalle Pou, descuidando la creación de mecanismos para dirimir conflictos inter coalición, y en conjunto con el resto de los partidos que la conforman, crearon un documento llamado “Compromiso por el país”, que luego sería canalizado a través de una Ley de Urgente Consideración, dicho documento sintetizaba el borrador del programa de gobierno 2020-2025.

El mecanismo de “Ley de Urgente consideración” es un instrumento que permite al Poder Ejecutivo enviar un proyecto al Poder Legislativo, y en caso de no ser votada por la negativa, se aprueba automáticamente a los 90 días. No es la primera vez que se utiliza el instrumento, como ejemplos se pueden mencionar la ley de urgencia del 2001 ante la crisis económica que afectaba nuestro país, la creación del Ministerio de Desarrollo Social en el 2005 y la liquidación de Pluna, empresa estatal aérea, en el 2012.

Lo que realmente impacta a los académicos de la ciencia política es la multitud y heterogeneidad de sus artículos; lo que se ha llegado a denominar como “Proyecto Ómnibus”. Según Chasquetti, «No es una ley ordinaria sino un paquete de leyes que aborda más de 30 políticas públicas y cuenta con más de 500 artículos» ³

Este mecanismo (LUC), en formato proyecto ómnibus, hacen que el tratamiento del mismo sea engorroso, generando pues, mucho daño a la democracia debido a que se elaboran políticas públicas sin discusión con los grupos de interés, por los tiempos establecidos para el tratamiento de la misma.

También es evidente que el gobierno necesita utilizar este mecanismo, ya que contener tantos y tan variados artículos, le permitiría gobernar incluso sin tener mayorías en el Parlamento.

El presidente, al utilizar este mecanismo, se adelanta a una disolución de la frágil coalición, lo que traería aparejada dificultades en la gobernanza (Chasquetti, 2006),

«El futuro después de la ruptura es casi siempre difícil para el presidente, pues ya no contará con mayorías legislativas, y el ejercicio del gobierno se volverá mucho más dificultoso”² .

EL DIA DESPUES DE LAS ELECCIONES.

Lacalle Pou y Argimón, una vez proclamados por la corte electoral como presidente y vicepresidenta (respectivamente), dieron comienzo a las negociaciones por la integración del poder ejecutivo.

Luego de meses de negociaciones, el gabinete ministerial (ministros y subsecretarios) queda integrado por 16 miembros del Partido Nacional, 6 miembros del Partido Colorado, 3 miembros de Cabildo Abierto, 1 miembro del Partido Independiente, y queda por fuera el Partido de la Gente. (véase gráfica 1)

Cantidad de Cargos

CABALLO DE TROYA: EL DEBILITAMIENTO DE LA COALICIÓN

¡Vaya sorpresa se llevaron algunos miembros de la coalición!

El Partido Nacional acaparó, no solo cuantitativamente sino también cualitativamente, los cargos en el poder ejecutivo, esto desencadenó que dirigentes de los demás partidos integrantes de la coalición, especialmente del Partido Colorado, comiencen a mostrar diferencias con las designaciones del presidente; el senador Adrián Peña, «nunca pedimos una cantidad de cargos, no pasa por el número; pero quizás creíamos que el Partido Colorado tiene cuadros como para ocupar posiciones de mayor calidad a la hora de la toma de decisiones» ⁴

En este clima de negociación de cargos, el entonces presidente electo, Luis Lacalle Pou envía el anteproyecto de ley de urgente consideración a sus socios. Una vez recibido el proyecto, el Partido Colorado y el Partido Independiente observaron cambios a lo acordado en el acuerdo preelectoral firmado previamente. Del mismo modo, desde el partido Cabildo Abierto se mostraron disconformes con algunos aspectos planteados en la misma que no estaban acordados.

Las disonancias que envuelven la Ley de Urgente Consideración, sumado a que la coalición no tiene mecanismos para el discernimiento de sus propias diferencias pone en peligro la propia integración de la coalición.

LA GRAN DISPUTA “LA IDEOLÓGICA”.

«¿Hasta cuándo se procesará a militares octogenarios por hechos ocurridos hace 50 años?»⁵: este fragmento del senador Guido Manini Ríos, que junto a otros tantos realizados en la media hora previa a la sesión del pasado 14 de abril, encendieron otra alarma que desato diferentes opiniones dentro de la frágil coalición. Luego de emitidas las declaraciones, se agudizó aún más la brecha entre los partidos integrantes de la misma. No tardaron en aparecer manifestaciones públicas, los jóvenes del Partido Colorado y el ministro Pablo Mieres del Partido Independiente hicieron sentir sus notorias discrepancias con los dichos de Guido Manini.

Es imposible determinar si los choques dentro de la coalición cesarán luego de aprobada la Ley de Urgente Consideración, sin embargo, y teniendo en cuenta las ya evidentes y públicas desavenencias, podemos intuir que estamos precediendo a una escalada de tensión. Donde los diferentes partidos dentro de la coalición intentan marcar su agenda con sus propios fines políticos y la mirada de cara a las próximas elecciones.

La coalición multicolor como amenaza a los de partidos.

En los sistemas de partidos es importante que posean fuertes sentidos de pertenencia e identidad, en resumen representando sus diferencias ideológicas. La fusión de estos partidos en coaliciones puede generar un desequilibrio en los diferentes rasgos que hacen únicos y definen a estos partidos, haciendo más sutil las diferenciaciones entre ellos. Esto puede impulsar formas y lógicas de ver la política muy dañina para las democracias, tales como la creencia de que los partidos son todos similares o lo mismo. Promoviendo además el clima propicio para la aparición de “outsiders”: políticos personalistas e incluso populistas que aprovechando, y fomentando el descreimiento hacia los partidos como agentes clave para la política, construyen su carrera de forma personal.

¿Algunos pueden quedar en el camino?

La creación de una coalición multicolor que aglutina a cinco partidos no solo puede ser perjudicial para la democracia, sino que puede dejar por el camino a los partidos más débiles que la conforman. ¿Será el caso del Partido Independiente, como también del Partido de la Gente o el Partido Ecologista Radical Intransigente?. Estos tres partidos no poseen un caudal elevado de votos y tampoco cuentan con una épica histórica como si la tienen los partidos tradicionales y el Frente Amplio, estas características ante la estandarización que supone entrar en coalición con otros partidos, puede provocar que estos se vean opacados, generando una disminución en su capacidad para mantenerse como partidos influyentes y pudiendo desencadenar un proceso que culmine en su desaparición.

¿Estaremos asistiendo al final de la coalición multicolor?

Nos genera mucha incertidumbre el desenlace del tratamiento de la LUC, de esto dependerá el éxito de la coalición. Hasta el día de hoy, nada indica que el desenlace sea favorable para la coalición, sino lo opuesto, el tan marcado perfilismo de algunos miembros y la falta de mecanismos de regulación de conflictos, nos hacen pensar que estamos ante los últimos días de la coalición.

De esto surgen varias interrogantes: ¿Cuál será el camino de los partidos que abandonen la coalición? al Frente Amplio le basta con que uno de los aliados grandes (de la coalición) vote en su conjunto para poder revocar la LUC.

Otra gran incógnita es la conformación del Poder Ejecutivo. La clave del asunto será el relacionamiento de los partidos miembros de la coalición con el Frente Amplio: si estos son capaces de sentarse a hablar y priorizar los matices que tienen respecto a las políticas públicas que implementará la LUC sobre los cargos en el Poder Ejecutivo, es esperable que el Presidente le retire los cargos de confianza a esos partidos.

José Gutiérrez y Tomás Martino.

Estudiantes de la licenciatura en Ciencia Política, UDELAR

Referencias:

¹ Ahora tricolor: Javier Fernández votará a Daniel Martínez. (2019, noviembre 4).

Recuperado 20 de abril de 2020, de https://www.tvflorida.com.uy/?p=34943

² Chasquetti, D. (2006). Revista POSTData: Revista de Reflexión y Análisis Político. LA SUPERVIVENCIA DE LAS COALICIONES PRESIDENCIALES DE GOBIERNO EN AMÉRICA LATINA,

163-192. Recuperado de https://www.redalyc.org/pdf/522/52235599006.pdf

³ Daniel Chasquetti on Twitter. (2020, abril 9). Recuperado 20 de abril de 2020, de https://twitter.com/Chasquetti/status/1248376567522185221

⁴ Cargos a colorados dejan sabor a poco. (2020, febrero 26). Recuperado 20 de abril de 2020, de https://www.carasycaretas.com.uy/colorados-con-sabor-a-poco/

⁵República Oriental del Uruguay, Cámara de Senadores. (2020, abril 14). Sesión Cámara de Senadores 14/04/2020 – República Oriental del Uruguay [Archivo de vídeo]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=-opHzdDXbUg