Fernando Carotta: “Y nos fuimos a Vietnam…”

Renovación con Novick

En un Parlamento en el cual ya no cabe la capacidad de asombro, días pasados ingresó a consideración la solicitud de venia para designar a nuestro representante diplomático en Vietnam. Un asunto de trámite más, si no fuera por la particularidad de que al rótulo de urgente consideración, se le sumaba que la persona a designar ya había ocupado cargos políticos en el servicio exterior pero además había sido cesada en dos oportunidades anteriores por el mismísimo Tabaré Vázquez.

Las “argumentaciones técnicas” para su designación resultaron tan pueriles como indescriptibles; desde el inefable Mujica expresando que “puede ser que no tenga mucha capacidad, que no sea brillante pero es una hormiga trabajadora, labura y labura”, destacando que se trataba de una “vieja militante comunista” como si eso le otorgara idoneidad per se para el cargo,  hasta la senadora Xavier que parece que a su real saber y entender si “es mujer, es joven, es humilde, es trabajadora. No es un hombre, no es caucásico, no es de apellido de abolengo” ya eso le otorga las credenciales necesarias para formar parte de nuestro cuerpo diplomático. La retórica propia del Comité de Base se instaló en el Senado, nada más ni nada menos que para designar un cargo diplomático.

La novel embajadora se transformó así en la primera venia en este período que no contó con los votos de la oposición pero sin más, marchó para Vietnam. Mientras tanto el canciller Nin Novoa hizo catarsis sobre la Ley de Acceso a la Información Pública por la cual negó recientemente información sobre el gasto de las representaciones diplomáticas en el extranjero; casualmente la negativa recayó en la solicitud de un programa radial conducido – entre otros – por las dos periodistas que investigaron y precipitaron la caída de Raúl Sendic. Simple casualidad.

Una vez más queda demostrado que la premisa de nuestra izquierda local es que a ningún “compañero” le falte trabajo; por eso rotan entre intendencias, ministerios, entes, embajadas, y todos son idóneos para los cargos más disímiles en la medida que eso les permita seguir nutriendo su economía de un mismo y único lugar: el Estado.

Estamos convencidos que en el próximo gobierno, la meritocracia debe ser el norte en la designación de quienes tendrán la responsabilidad de dirigir, administrar y representarnos en cualquier cargo público. Pero además en el caso de las misiones diplomáticas, entendemos que debemos darle la oportunidad a todos aquellos que hoy son funcionarios de carrera de nuestro servicio exterior, y  también y muy especialmente de aquellos jóvenes que hoy se están formando a nivel universitario, que sienten pasión por las relaciones internacionales y que quieren salir a comerse la cancha para que Uruguay recupere su lugar en el mundo. La inserción y desarrollo de diplomáticos formados, aptos y competentes será la oportunidad que tendrá el Uruguay en los próximos años para insertarse con dignidad en el contexto internacional.

En ningún orden de la vida institucional, y tampoco en las relaciones exteriores, lo político deberá seguir primando por encima de cualquier otra cosa.

La renovación estará en sus manos, será el último domingo de octubre de 2019.

Fernando Carotta Derudder.

Líder de la Agrupación Nacional “Renovación con Novick”.

Partido de la Gente.