Gonzalo Abella (UP): “La primera batalla política es contra la tristeza”

Gonzalo Abella

El candidato presidencial de Unidad Popular (UP), consideró que de cara a las Elecciones departamentales “la primera batalla política es contra la tristeza” para superar el retroceso electoral de la colectividad que quedó sin representación parlamentaria.

Para el referente de la UP “si pensamos en una estrategia de liberación nacional, no podemos desaprovechar la tribuna que nos ofrece la elección departamental”.

En una columna de opinión a través de las redes, Abella estimó:

“Lo más grave del retroceso electoral de la UP es la pérdida de una trinchera parlamentaria, de un resquicio que se había abierto contra el silencio cómplice de los oligarcas y de los resignados.

Volvemos a ser ‘partido sin representación parlamentaria’ y las oportunidades de contacto masivo con la opinión pública se reducirán.

Podríamos argumentar que ya supimos una vez llegar al Parlamento desde la total intemperie, pero eso sería desconocer que aquella vez dimos un susto inesperado,  y que esta vez, en respuesta a la amenaza,  se desplegó un laberinto de falsas opciones para mayor confusión del electorado. Este laberinto exitoso se volverá  a utilizar si la situación sigue más o menos incambiada en cinco años más.

Para la cúpula del FA, ahora en la oposición, la presencia de la  UP hubiera complicado su nuevo discurso ambiguo y le hubiera impedido mostrarse como “izquierda”.

El proceso electoral uruguayo culmina en mayo con las elecciones departamentales. Enfrentamos esta nueva batalla en condiciones más adversas. En realidad son 19 batallas, y los recursos son más escasos que nunca. Pero precisamente por todo ello es un desafío de extraordinaria importancia.

En primer lugar, demostrará algo que me enorgullece como simple militante de la UP: la capacidad de restañar heridas, la lúcida disposición a la pelea del casco militante más firme de las organizaciones de la UP. Esa firmeza conmovedora está latente también en muchos compañeros no sectorizados que se aprontan a asumir un nuevo puesto de lucha.

En torno a ellos, hay una “periferia UP” donde hay cierto descorazonamiento, hay decepción. Por lo tanto, la primera batalla política es contra la tristeza. La UP es imprescindible, nuestro programa es imprescindible, cada compañero es imprescindible.

El casco militante ya está trabajando en los programas departamentales y en los eventuales candidatos. No hay descanso. Se aproximan las convenciones departamentales y se convocará además el necesario Encuentro Nacional de la Up que cerrará el período de evaluación y afilará la proa hacia los nuevos desafíos.

Tenemos a favor nuestra inserción en los movimientos  populares, nuestra insobornable independencia confrontada a toda injusticia, y hemos adquirido  un conocimiento acumulado de los problemas de cada lugar. Este conocimiento nos da mayor autoridad para proponer y ser creíbles y emana no sólo por la inserción directa de nuestros compañeros sino de la experiencia parlamentaria. Ésta no ha sido en vano, y nuestro  diputado y su equipo sembraron vínculos de comprensión y afecto con referentes locales y con la gente sencilla de cada lugar donde hubo un problema a atender. Ninguna siembra es estéril si el sembrador no descuida el territorio.

Tenemos también a favor el hecho de que en las elecciones locales el ciudadano  no vota tanto por ideología, sino por sentido común, por temas concretos. Si en Montevideo  lo  local no interesa a muchos,  y se vota  a veces simplemente para reiterar su opción partidaria, en cambio, en todo el interior, en la cabeza del ciudadano,  el voto local está mucho más separado de la opción  que haya hecho en las nacionales.

Si pensamos en una estrategia de liberación nacional, no podemos desaprovechar la tribuna que nos ofrece la elección departamental. La simple participación nos da presencia y  aprendizaje. Y son 19 oportunidades. Vaya uno a saber lo que pasa de aquí a mayo. Nosotros también jugamos”.

Fuente Imagen: delsol.uy