PS: “Con una respuesta aún ambigua frente a desviaciones éticas, el FA vive una profunda crisis de participación y de confianza”

PS 90

por Marcelo Márquez. El Partido Socialista (PS) considera que “con una respuesta aún ambigua frente a desviaciones éticas, el FA vive una profunda crisis de participación y de confianza y el momento de mayor distanciamiento con la población.”

Así se señala en el informe de la Secretaría de Programa, con la firma de sus responsables, Liliana Queijo y Fernando Isabella, de cara al Congreso de la colectividad en febrero de 2019, al que tuvo acceso 2019.com.uy.

Agregan que “se critica duramente la gestión, se lo hace responsable de los problemas de seguridad, se magnifica la corrupción”.

Compartimos en su totalidad el informe, en el que también se evalúa que “sufrimos una virulenta campaña de la derecha, que sigue siendo la dueña de los medios de producción y de casi todos los medios de comunicación”.

Antecedentes.

El Partido Socialista ha ocupado históricamente un papel determinante en la producción y el enriquecimiento ideológico de la izquierda uruguaya, aportando a prefigurar un modelo social que privilegia los intereses de las mayorías y orienta sobre los caminos a transitar para alcanzar estos objetivos.

Han sido propuestas innovadoras, que, teniendo en cuenta a los referentes históricos del socialismo, incorporan la mirada nacional y latinoamericana y la actualizan en forma permanente contribuyendo al pensamiento revolucionario contemporáneo.

Esto nos ha otorgado una identidad reconocida por la población y a la vez nos ha hecho responsables de seguir aportando al mantenimiento de una línea coherente, que respalde la confianza de nuestros militantes, que les permita insertarse con seguridad en el movimiento popular y en los cargos de gobierno y que constituya una opción identificable dentro del Frente Amplio.

Situación actual.

Vivimos un momento de cambios en la distribución de poder,  particularmente desfavorable en la región, donde la derecha ha logrado instalar gobiernos conservadores con posturas que creíamos superadas desde hace décadas y en algunos casos desde hace siglos.

En nuestro país el enlentecimiento del crecimiento económico amenaza con repercutir sobre la redistribución de la riqueza, en el crecimiento de los salarios, en el aumento del gasto social y en la inversión de las empresas públicas.

Sufrimos una virulenta campaña de la derecha, que sigue siendo la dueña de los medios de producción y de casi todos los medios de comunicación. Amparada en una legalidad creada para su beneficio, y parece dispuesta a desplazarnos del gobierno sin respetar los códigos de conviviencia. Hay un hostigamiento permanente al gobierno del FA, en particular dirigido a aspectos donde tenemos las mayores debilidades. Se critica duramente la gestión, se lo hace responsable de los problemas de seguridad, se magnifica la corrupción.

Por otra parte el FA ha logrado salir airoso de la discusión interna con un Programa único, consensuado y elaborado con vocación unitaria, pero evidencia desacuerdos internos que lo debilitan frente a la población. Los pronósticos inciertos sobre el futuro electoral alientan las salidas individuales atentan contra la unidad y desaniman a la militancia, frente a una derecha fragmentada pero que se une con el objetivo común de recuperar el gobierno.

Un problema señalado insistentemente, lo constituye la lejanía instalada entre la fuerza política y los compañeros asignados a cargos de gobierno o parlamentarios También se reconoce la brecha existente entre el Programa vigente del FA y las acciones de gobierno.

Con una respuesta aún ambigua frente a desviaciones éticas, el FA vive una profunda crisis de participación y de confianza y el momento de mayor distanciamiento con la población.

El Partido Socialista.

Todos los partidos mantienen en su interior contradicciones que expresan la lucha entre los mismos intereses que se enfrentan en la sociedad.

El partido ha logrado, no sin dificultades, darse una estructura y un funcionamiento democrático, donde, reconociendo las diferencias se han abierto espacios a la participación de compañeros que lo enriquecieron con su aporte y militancia. La disposición unitaria, que ha sobrevivido a las dificultades de lo cotidiano, ha permitido fortalecer a nuestra fuerza política, recuperando un perfil propio y el reconocimiento histórico de la población como partido fiable y comprometido con sus ideas.

El programa en el Partido y el FA.

El objetivo que da sentido a la existencia del partido refiere a la construcción de una sociedad democrática basada en principios de justicia y solidaridad.

Un partido político democrático como el nuestro, requiere contar para su funcionamiento con acuerdos elaborados con la más amplia participación y mantener informados a sus integrantes sobre las acciones a realizar en el futuro a corto y mediano plazo. Para esto resulta imprescindible disponer de un Programa que debe diseñar los caminos y las actividades que nos acerquen a la realización de nuestro proyecto objetivo. Requiere desarrollar lineamientos con ideas acordes a nuestra concepción ideológica y ser coherente con el fin de lograr la sociedad justa, democrática, participativa y libre a la que aspiramos.

Por otra parte nuestra integración al Frente Amplio nos compromete en la construcción de un proyecto alternativo, opuesto al proyecto conservador. Esto requiere la reelaboración permanente de adecuación a las circunstancias de un mundo cambiante También en nuestro caso debe ser innovador para profundizar los logros obtenidos en anteriores períodos.

Actualmente el dilema es: avanzar a partir de los cambios que nosotros mismos generamos o retroceder.

Tanto el programa del Partido, como el del FA, deben ser resultado del debate profundo y sin concesiones que permita alcanzar acuerdos y pueda ser en si mismo un factor de cohesión.

Secretaria de Programa del Partido Socialista.

Responsables: Liliana Queijo.

Fernando Isabella.