¿Quién desafía a quién? Darío Pérez de recorrida junto con Daniel Martínez

Daniel Martínez y Darío Pérez

El pasado sábado 15 de diciembre, el Plenario Nacional resolvió “suspender de sus derechos como adherentes del Frente Amplio a los compañeros Darío Pérez y Sergio Mier por un período de cuatro meses. Asimismo, se suspende por igual período al sector Liga Federal Frenteamplista, de su derecho a ejercer el voto y tomar decisiones en los organismos del Frente Amplio” APROBADA (157 votos afirmativos).

Pasaron 48 horas, y Darío Pérez, acompaña a Daniel Martínez (el precandidato del Frente Amplio con mayor cantidad de respaldo en la interna) en una recorrida por Piriápolis, incluyendo la visita al Municipio y la participación en el Comité de Base local, “Eduardo Mondello”.

Hay quien podrá decir que la suspensión de los derechos de adherente a su persona o al sector que lidera, no le impide seguir participando de actividades de la coalición de izquierda.

Pero entonces, ¿cuál es el alcance de la sanción (sin entrar en el juicio de la misma, si fue correcta o no, bastante tiempo tuvo la coalición de izquierda para su análisis).

Todo hace pensar que es apenas un tirón de orejas, una especie de saludo a la bandera o de advertencia –so pena- que pueda existir una sanción mayor en el tiempo (caso Sendic – De León) o una acción mucho más grave (la expulsión, como le sucedió días atrás al ex canciller Luis Almagro).

De alguna forma, Darío Pérez desafía a lo aprobado por el Plenario Nacional del FA. Otro podrá decir que es Martínez quien debería mantener una distancia con Pérez, salvo que, sea todo válido a la hora de recolectar votos, y, desde la otra vereda, alguien señalará que al no existir ningún tipo de impedimento orgánico, la acción del intendente de Montevideo habla muy bien de su figura, pues, nunca hay que dejar tirado a un compañero.

Sea como fuere, se puede concluir que es el propio Frente Amplio que se desafía a sí mismo, un día sí, y otro también, apartándose de banderas éticas que en un pasado las colocó muy en alto, y hoy, pasa por debajo de ellas.