Washington Abdala y “La Política hoy”: “La sinceridad es algo que se valorará cada día más”

Campañas Políticas

El ex legislador, abogado, y docente, Washington Abdala, con su perfil especial, comparte su columna: “LA POLÍTICA HOY, MANUAL PARA SOBREVIVIENTES (15 pautas)”.

  1. Se sabe al toque si se miente, igual si se “demagogea” a la gente. Algo pasó que la gente detecta inmediatamente todo.
  2. Los politólogos son razas en extinción, no pueden hablar con facilidad lo que muta a la velocidad de la luz y no es lo que ellos creen ver. Casi no es nunca así, porque la velocidad de los cambios de la realidad, es mayor a sus perspectivas de análisis. Sobrevivirán solo los muy informados y con cabezas abiertas, el resto serán olvido.
  3. La palabra muy “fuerte” será viral siempre pero tiene rebotes negativos al final en el mundo del meme, de las redes y del under, ojo al gol. No vota la puteada.
  4. Nadie le cree a la publicidad pero todos la miran por algún lado y la publicidad habla de lo que el candidato nos quiere mostrar de él y no de lo que es, eso lo entiende la gente, ese es el ángulo. O sea, la publicidad sigue en camino pero con una decodificación de lo que el actor político nos quiere decir con sus imágenes. Ya no se desdobla, sino que es mensaje puro y directo.
  5. El discurso de barricada murió, está enterrado y el gesto adusto no lo compra nadie. Solo Trump lo puede usar desde su poder inmenso. Y veremos hasta cuando. La gente quiere paz y soluciones, no que la metan en conflictos. Está harta de los conflictos.
  6. El cinismo es también otro asunto que se detecta: si no creés lo que decís y lo decís para quedar bien, mejor no lo digas, convencéte o calláte.
  7. La gente es cada vez menos fiel a nada y por ende puede mutar de la izquierda a la derecha sin stress, solo quiere hacer lo que entiende que tiene que hacer. Y sin complejos, los péndulos funcionan como no.
  8. Hay momentos en que la multipresencia en todos los espacios agota y hace banal, lo hace desaparecer al personaje político, ojo, la política es como una maratón, son 42 kilómetros y para llegar entero al final hay que cuidar el gasto de energía segundo a segundo.
  9. El líder puede usar o no a los equipos, es falso que la gente vota equipos, pero si el líder está solo, eso da miedo. Pero los equipos pueden tener gente que no guste, o no esté a la altura del líder, ojo. Vuelvo a Trump, sus equipos no son la clave. Tampoco lo fueron con Obama. Es un mundo raro en esto. Cada caso dependerá de la demanda social.
  10. La palabra vuelve a ser central si es acompañada de la gestualidad correcta para formato redes sociales, allí se juega la batalla escondida, final, real, aguda y masiva. La campaña no se gana con cartelería en las calles sino con redes sociales que muestren lo que se debe mostrar y si eso es fiel al imaginario colectivo mental.
  11. Las fake news del presente ya pueden mostrarnos al candidato (falso, no es él) haciendo lo que creemos que es para que nos defraude, Será y ya es motivo de gigantes problemas en política en el mundo. Ni que hablar de los boots. Se deberá regular esto de alguna manera, vamos rumbo a desastres de todo tipo. Ya lo verán.
  12. Por estas razones los candidatos no se sobre-exponen en demasía porque una foto tomando una cerveza gritando un alarido los puede fundir más que años de trabajo.
  13. El detectómetro del comportamiento demagógico (no del discurso demagógico, eso es otra cosa) es también poderoso. El viejo líder besando al niño bebé-pobre del barrio marginal (y luego salir corriendo a lavarse con alcohol), con franqueza eso no va más. La gente se da cuenta de lo trucho.
  14. La mujer política que cree que tiene que ganar espacio en el formato masculino, se equivoca, debe ser ella, sin entregar sus validaciones, estética y forma de ser, ese viaje también la debilita. No equivocarse.
  15. La sinceridad es algo que se valorará cada día más, no importa si en el acierto o en el error, y vienen tiempos de mesura, de moderación, de algo que le haga sentir empatía al votante. Si se busca al votante enojado, ese se sabe como seducirlo, al otro es mucho más difícil, pero son más los que esperan por soluciones que los que quieren venganza. Somos sapiens, individualistas, preocupados por nosotros, por nuestra comunidad (ya no tan individualistas) por ende el que conquista los cerebros es el que mejor los sintoniza, no el que nos grita más”.  Fuente Imagen: 24horas.cl